domingo, 31 de diciembre de 2017

¿Qué es el videoarte?

El videoarte es una de las disciplina más demandadas desde su aparición en los años 60. Actualmente es uno de los medios de expresión más populares debido al avance de la tecnólogía primero electrónica y luego digital. Su versatilidad y fácil manejo lo hacen muy accesible para todo tipo de público.


El nacimiento del vídeo como expresión artística tiene lugar en Estados Unidos a principios de los sesenta. Es un momento en que la televisión y el cine lo dominan todo. Allí empiezan a aparecer los primeros equipos portátiles de vídeo y la posibilidad de grabar algunas grabaciones que por intereses de los medios de comunicación, no eran reflejados por ellos.
En 1961 Nam June Paik y Wolf Wostell fundan el movimiento Fluxus. Aquí encontramos los orígenes del videoarte. Ellos se basaban en la apropiación de objetos, hechos y signos de la vida cotidiana. Una estética dadaista que encuentra en el videoarte un nuevo medio de expresión, pudiendo combinar y manipular imágenes a su gusto.La función comercial de la televisión permite al videarte separar la función comercial de la función crítica. Se graban performance, happenings y otras expresiones artísticas que no tenían cabida en la televisión.


En 1965 la marca Sony lanzó al mercado su primera unidad de vídeo portátil llamada Portapak, consistía en una cámara de vídeo y un magnetoscopio y permití el acceso popular a esta nueva disciplina. Nam June Paik fue uno de los primeros en adquirir el modelo en 1965. Una de sus primeras grabaciones fue situado en la parte trasera de un taxi reflejó la visita del Papa Pablo VI a Nueva York. La cinta fue mostrada esa misma noche en un café fe Grenwich Village en Nueva York, anunciado por el artista por medio de octavillas, donde auguraba un futuro maravilloso a esta nueva disciplina artística.
Otros artistas verán en el video una nueva forma de expresión que complementa su campo de actuación, que puede ser el baile, la danza, el teatro o las artes plásticas. Otro grupo pretende documentar la realidad política y social de la época, apartándose como hemos dicho de la parte comercial e intereses empresariales de las marcas o medios.
Durante los años 70 buena parte de las grabaciones tendrán el cuerpo como protagonista, jugado con diferentes cámaras que nos ofrecen varios planos de la misma escena.
Si en principio el vídeo tiene una simple función de registro, poco a poco gracias al montaje y edición iremos acercándonos más a lo que entendemos por una creación artística.
El avance de la tecnología permitirá una rápida difusión de esta disciplina, por ejemplo la introducción del VHS en 1976 o el perfeccionamiento del vídeo en color. Ello ha llevado, sobre todo en las décadas de los 80 y 90 a consolidar el videoarte como una de las principales disciplinas, buscando la implicación del espectador, esperando una reacción por su parte al observar la obra, abandonando la frontalidad que tenía cualquier obra de arte.
Desde el año 2000 tenemos una nueva masificación con la llegada de la era digital. Actualmente cualquiera con su propio teléfono puede grabar y editar vídeo con suficiente calidad. El ritmo actual es difícil de seguir en algunos casos.
Muchas de las obras de videoarte tienen interés en los problemas que aquejan a la sociedad contemporánea. Temas que no son tratados desde otros ámbitos artísticos y que encuentran en el vídeo su principal medio de difusión. En algunos casos los vídeos se aproximan al documental que busca la reflexión del espectador sobre ciertos problemas de la sociedad.

Uno de los trabajos de Bill Viola

domingo, 24 de diciembre de 2017

¿Qué es el movimiento Fluxus?

¿Es posible imaginar que el arte no tenga una finalidad comercial? En el mundo en el que vivimos resulta realmente difícil. Todo se encuentra mercantilizado. Existe como sabemos un entramado donde diferentes agentes giran en torno a un sistema del arte donde galerías, coleccionistas e instituciones juegan un papel esencial.


Ahora en la década de los 60 y 70 del siglo pasado surgió una reacción a esta mercantilización del arte, que no solo abarcaba alguna de las artes mayores. Tengamos en cuenta que el tiempo del que estamos hablando es el gran momento de movimientos como el arte pop o el minimalismo. Es posible encontrar manifestaciones fluxux en otras disciplinas como por ejemplo la danza o la literatura.
Para ellos el objeto artístico debería dejar de ser una mercancía con la que se puede comerciar. Esto dotaba de una mayor libertad a los artistas que no tenían que adscribirse a ningún tipo de movimiento. Tenían de esta manera una mayor libertad creativa incorporando a las obras aquello que creían necesario saliendo de los estándares establecidos.
El ideólogo del movimiento, George Macuinas, definía la expresión artística como algo divertido, a la vez que la obra debía ser simple, no tener grandes pretensiones y tratar temas completamente triviales. Tampoco era necesario dominar ninguna técnica ni tener grandes títulos. La principal condición era no tener ninguna pretensión comercial o estar alejado de cualquier presencia institucional.


Existen conexiones entre el movimiento Fluxus y el dadaismo que tiene gran influencia en diferentes movimientos a los largo de los 60 y 70. Para ello simplemente lo cotidiano ya es arte. No se trata, como hacía Duchamp de llevar un objeto a un museo para convertirlo en obra de arte, para el movimiento Fluxus eso ya no es necesario. Se trata de comunicarse con la sociedad de una manera diferente a la que siguen los canales tradicionales, llamando la atención sobre otras cosas que no se ven tradicionalmente en estos circuitos.
En muchos casos serán acciones artísticas como las que llevaba a cabo Joseph Beuys en Alemania o las primeras incursiones en el videoarte, llevadas a nabo por Nam June Paik. Si lo pensamos actualmente nos daremos cuenta de la influencia del videoarte en la actualidad y la constante presencia del video en la creación artística.
Los límites entre disciplinas comienzan a difuminarse con este movimiento ya que mezcla diferentes prácticas artísticas, la fusión de géneros es una de sus señas de identidad.


domingo, 17 de diciembre de 2017

¿Qué es la arcadia feliz?

Esta palabra se relaciona en primer lugar con una región de la antigua Grecia, aunque con el paso del tiempo se ha llegado a idealizar y convertirse en un lugar imaginario utilizado por diferentes artistas y poetas, sobre todo durante el renacimiento y la época romántica.


La característica de la Arcadia es un lugar donde la armonía y la felicidad se dan la mano. Es un lugar sin problemas ni enfrentamientos, donde reina la paz por encima de cualquier otro argumento. Alejado pues de todo aquello que tiene que ver con el poder y las ansias de unos y otros por tener bajo su dominio a los demás, algo por otra parte inherente al ser humano como ya sabemos.
Quizás por ello para representar esta armonía, el sitio esta lleno de pastores que pasean a sus ganados, hablan entre ellos y se mantienen en constante contacto con la naturaleza. Se trata de una visión parecida a la que se escribió sobre los indios americanos a la llegada de los españoles a finales del siglo XV. Allí se escribía sobre unos seres humanos en armonía con la naturaleza, amables, confiados, virtuosos y con un punto de ingenuidad. Ello contrastaba con la visión de los conquistadores preocupados solo por su codicia y el fanatismo que representaban algunas de sus ideas. 


Se trata pues de una utopía, recuperada como decimos en diferentes épocas por la literatura y la pintura. Decimos una utopía porque parece imposible. El enfrentamiento y la imposición es algo apegado al ser humano y la sensación de dominio sobre los demás o sobre diferentes territorios o parcelas de poder, aunque sean pequeñas, marcan el desarrollo histórico de nuestra sociedad. Esta ausencia del mal ha llevado a identificar el lugar con el paraíso para algunos escritores.
En el arte es habitual contemplar escenas en las cuales aparecen ninfas y pastores en bellos paisajes adornados con ovejas u otro tipo de ganado y diferentes clases de árboles. En ocasiones se aprecia la celebración de una fiesta.
Se trata de la visión de un mundo natural que no ha sido corrompido todavía por la civilización.


domingo, 10 de diciembre de 2017

¿Qué es el arte degenerado?

Esta expresión utilizada por los nazis al poco de llegar al poder. Se refiere a una exposición organizada por los nazis y de la que se han cumplido hace poco 80 años de su celebración. Se trataba de una serie de obras que al régimen le resultaban incómodas ya que eran símbolo de la decadencia y, en algunos casos, un símbolo de degeneración.


Este tipo de arte no combinaba muy bien con el estilo que le gustaba imponer al régimen nazi, se trataba de obras demasiado modernas. Según decían no exaltaban los nuevos valores del régimen recién impuesto. Los gustos de Hitler y sus secuaces estaban más ligados al exaltar los valores del país a través del realismo, en un neoclásico revisado.
Resulta curioso que la exposición organizada bajo el nombre de "arte degenerado" no tenía otra pretensión que adoctrinar al pueblo. Hoy en día todas esas obras se aprecian como grandes clásicos de la modernidad. Algunos de los  artistas que formaban parte de la exposición son algunos de los más importantes creadores del siglo XX como Paul Klee, Kandinsky, Edward Much o Marc Chagall.
Es curioso pero el elemento de propaganda llegaba a la colocación de los 600 cuadros que formaban parte de la exposición. Estaban colocados todos muy juntos, sin espacios para respirar, algunos de ellos torcidos o mal colgados. Al tiempo se mostraban dibujos realizados por enfermos mentales o se mostraban fotografías de personas con deformidades físicas. Para completar la exposición los cuadros se acompañaban con cartelas que incluían comentarios sarcásticos sobre aquello que se representaba.


Dentro de este arte degenerado se incluían algunos de los estilos más representativos del siglo XX, por ejemplo el cubismo, dadaismo, fauvimo, impresionismo, surrealismo o expresionismo. Aunque hay que decir que este último fue motivo de controversia. El expresionismo es un movimiento genuinamente alemán. Como disculpa alguno de los jefes del movimiento nazi dijeron que era un movimiento nórdico y así se justificaban un poco.
Esta exposición tenía su contrapunto en otra en la que se mostraban cuadros que se adecuaban a los gustos del régimen que exaltaran los valores de la historia alemana y sus gentes.
Es curioso pero eso me ha recordado algunas exposiciones que se han hecho en contra del arte contemporáneo. Por ejemplo asistí a una en Salamanca que se oponía a lo que se hacía en el centro de arte contemporáneo y se llamaba "figuraciones nuestras" e incluía solo cuadros figurativos principalmente de artistas locales. Fue el hazmerreir del mundo del arte.
La exposición de "arte degenarado" comenzó en Munich. Luego fue trasladada a otras ciudades alemanas y austriacas para así "educar" a un público fácil de manejar en torno a las ideas nazis. Ello llevó a que cerca de 20.000 obras de este estilo salieran en muchos casos compradas en el extranjero o bien tuvieron como destino la hoguera. En 1939 se quemaron más de 1000 obras en Berlín acompañados de multitud de grabados.
La exposición también se presentaba como el despilfarro que había empleado el gobierno anterior a los nazis en obras que no merecían la pena mientras mucha gente lo pasaba más después de la crisis del año 1929. Vamos populismo barato aprovechando las necesidades de la gente y tocando sus sentimientos para conseguir un objetivo. Parece uno de los primeros ejemplos de posverdad a la que tristemente estamos tan acostumbrados en la actualidad.


domingo, 3 de diciembre de 2017

Lecciones de Paul Klee para ser buen artista

Este artista de origen Suizo afincado en Alemania no solo se dedicó a su oficio de pintor sino que también trabajó como profesor enseñando teoría del color en la escuela de la Bauhaus durante diez años, concretamente entre 1921 y 1931.


Normalmente aprendemos a asociar los colores en nuestra mente cuando somos unos niños, pero es cierto que dentro de cada color existe una gama casi infinita de matices en la que quizás deberíamos fijarnos. Klee prestaba atención a todos esos matices para así crear millones de colores. Es parecido a la inmensa lista de pantonés que podemos encontrar en el estudio de cualquier diseñador gráfico o a las mezclas de color que podemos realizar actualmente con Photoshop.
Había una serie de claves que enseñaba a sus alumnos y que sería bueno comentar:
Les hablaba por ejemplo de la importancia de la línea, partiendo de un punto podemos prolongar esa línea que posteriormente nos ayuda a dotar de expresión a la obra.
Estaba muy interesado por el movimiento, tratando de introducirlo siempre en sus composiciones. Algo parecido sucede con la naturaleza, el artista decía que cualquier obra, fuera figurativa o abstracta debería estar inspirada en formas de la naturaleza.


Hacía que los estudiantes representaran el sistema circulatorio del ser humano. Este tipo de estructuras eran de su interés, por ejemplo las ramas que van creciendo desde un tronco común o una estructura vista de una mapa de los diferentes rios y sus afluente que finalmente desembocan en el mar o el océano.
Después de estudiar las líneas y los planos comenzaban a trabajar con el color. Creaba composiciones de colores en las que unos se oponían a otros, todo ello basado en un dibujo del año 1809. Así el rojo se oponía al verde, el naranja se oponía al azul y el amarillo al violeta. Realizaba conexiones entre el color y la música. Las composiciones de color, como la música, podían ser armoniosas o disonantes, dependiendo de las parejas que pudiéramos establecer.
Para finalizar invitaba a sus alumnos a fijarse en los grandes maestros. La clave del éxito estaba en conocer cuáles habían sido las claves que llevaban a estas figuras al triunfo. La manera era trabajar con grandes obras, reduciendo sus composiciones a simples líneas, formas o colores que poder aplicar a posteriores trabajos personales.
Hasta aquí las teoría de Paul Klee para ser un buen artista que intentó transmitir a sus alumnos.